Las iglesias y las agencias cada vez ofrecen más viajes misioneros que las familias pueden hacer juntas
Por Christie Store
Arkansas Democrat-Gazette
Parada a orillas del río Zambeze, Susan Phillips vigilaba de cerca el agua, en búsqueda de cocodrilos, mientras su esposo, Mike, bautizaba a su hijo. Ese momento - con Matthew empapado y sonriente mientras un arco iris formado por la brisa de las cercanas cataratas Victoria embellece el cielo - fue uno de los puntos culminantes del viaje misionero de la familia al país sudafricano de Zambia el año pasado.
Los Phillips llevaron a Matthew (entonces de 8 años de edad) con ellos como parte de un equipo de la Iglesia Grace Point de Bentonville, uniéndose a un creciente número de familias que buscan oportunidades de hacer misión. La experiencia dejó huella en la familia y le infundió el deseo de seguir haciendo labores misioneras en el futuro.
"Nos cambió la vida y la forma en que queremos gastar nuestro dinero y nuestro tiempo", comentó Mike Phillips. "Fue el mejor viaje que hemos hecho".
Mientras estaba en Zambia, el equipo Grace Point ayudó a los lugareños a iniciar la construcción de dos iglesias. Matthew, el único niño del equipo, pasó el tiempo jugando y adorando a Dios con los niños del vecindario. De constitución delgada, pelirrojo y pecoso, Matthew causó una gran impresión a los niños de Livingstone, y él también se sintió atraído hacia ellos. Le impresionó la fuerza y resistencia de esos niños. Las barreras del lenguaje y la cultura desaparecían cuando jugaban al fútbol o cuando se sentaban juntos para compartir una pequeña Biblia durante el culto.
La familia Phillips es una de las muchas familias interesadas en las oportunidades misioneras para las familias, mientras que las iglesias y organizaciones misioneras están ofreciendo cada día más opciones misioneras.
Por ejemplo, el creciente interés en las misiones familiares condujo a la Junta de Misiones Norteamericanas de la Convención Bautista del Sur a presentar una iniciativa especializada este año. El año pasado se probó el programa Familias en Misión en Lynch, Kentucky. Rick Head, socio mayoritario de movilización de voluntarios, dijo que el programa se inició para satisfacer las necesidades expresadas por las iglesias bautistas del Sur que buscaban oportunidades para las familias.
Este año las familias tienen cinco opciones para hacer misión: dos en San Luis y una en Nueva Orleáns, Lynch y Mobile, Alabama. Los niños deben haber terminado el jardín de niños para poder participar en los viajes. Head aseguró que los viajes prediseñados son ideales para las familias. No van solamente mamá, papá y los niños: los abuelos y tíos también son bienvenidos. Según Head, en el programa piloto participaron tres generaciones de una misma familia.
"Eso nos emociona", comentó. "Es lo que tratamos de hacer… dejar un legado. Esperamos poder ayudar a las familias a dejar un legado misionero y de comprensión a la siguiente generación".
Head explicó que los viajes misioneros ofrecen a las familias la oportunidad de ser lo que llamamos una "familia Hechos 1:8"; es decir, una familia que difunde el Evangelio en el mundo. [El versículo dice que los cristianos deben ser testigos "hasta los confines del mundo"]. También es la oportunidad de enseñar a los niños lo que es la obra misionera.
"Esperamos que las familias respondan de forma muy positiva… no estamos ofreciendo tiempo vacacional, sino la oportunidad de hacer algo como familia y servir al Señor en forma única, además de divertirse", expuso Head.
El sitio web de la Junta de Misiones Norteamericanas (www.namb.net) proporciona materiales para la planeación preliminar de los viajes, incluyendo temas de discusión para las familias, así como sugerencias y estudios bíblicos para ayudarlos a preparar su excursión de seis días. El tema de este año es: "¿Ya estamos ahí?"
Los viajes son diferentes uno de otros, pero pueden implicar trabajo ligero de construcción, pintura y limpieza de patios, así como evangelización, oración, caminatas de oración y tiempo para devocionales familiares, adoración y grupos pequeños de discusión. Las familias permanecen juntas todo el tiempo, excepto por una hora diaria de entrenamiento por edades.
"Es una semana muy divertida", aseguró Head. "Hay muchas risas y buen humor, y se logra una muy buena relación entre familias de todo el país".
No se trata sólo de organizaciones nacionales que planean viajes misioneros para las familias.
La Iglesia Bíblica Fraternidad de Little Rock también ofrece oportunidades misioneras familiares en su congregación. Rosie Stephens, directora de ministerios internacionales, comentó que en ocasiones puede ser un gran reto encontrar lugares familiares, pero definitivamente existe interés.
De las oportunidades misioneras ofrecidas por la iglesia, Guatemala es uno de los destinos más populares entre las familias. La iglesia envía equipos a ese país cada año.
"Mantenemos el tamaño de los equipos de 15 a 25 personas, un número que fomenta el trabajo conjunto y la relación entre cada uno de los participantes", comentó Stephens, y agregó que el lugar es más práctico para las familias que algunos otros lugares donde la iglesia hace misión.
La seguridad siempre es un factor a considerar, por lo que algunas de las organizaciones que trabajan en asociación con la iglesia tienen restricciones de edad para los miembros de los equipos, pero sí existen oportunidades para las familias interesadas en servir juntas.
Stephens comentó que las familias después de viajar siempre expresan cosas positivas acerca su experiencia misionera, lo cual es alentador. Comentó que las familias crecen en unión al servir hombro con hombro.
"Lo que experimentan las familias es el entendimiento de cómo Dios teje los corazones de unos con otros. Cuando regresan tienen muy buenos recuerdos".
En julio, algunas familias de la iglesia viajarán a Guatemala para trabajar en un orfanato. Harán trabajos de pintura, instalarán pisos y gabinetes, jugarán con los niños y conducirán la Escuela Bíblica de Vacaciones.
Stephens dijo que uno de los beneficios de un viaje familiar es el darse cuenta de cómo Dios trabaja de forma distinta con cada miembro de la familia.
"Realmente reúne a la familia", comentó. "Poder servir juntos es una gran oportunidad para que la familia realmente entienda cómo Dios ama a las personas de todo el mundo.
"Esos recuerdos serán un legado que les quedará para siempre".
También las vacaciones en familia dejan recuerdos duraderos, pero las misiones familiares son algo único, dijo Stephens.
"Las vacaciones son para jugar y divertirse, pero en un viaje misionero usted se concentra más en construir relaciones", dijo, y agregó que ver a los miembros de la familia crecer y aprender al mismo tiempo que descubren sus dones espirituales, es una oportunidad muy especial.
David Armstrong es director de Mission Data International, con sede en Siloam Springs. Esta organización sirve como soporte para las misiones a través del sitio web www.shorttermmissions.com. La organización ha colaborado con organizaciones misioneras de todo tamaño para ofrecer un recurso a las familias e individuos que buscan oportunidades misioneras a corto plazo. Las agencias publican información sobre viajes, incluyendo misiones al extranjero y oportunidades dentro de los Estados Unidos.
Armstrong dijo que un tercio de los participantes elige oportunidades en los Estados Unidos, mientras que otro tercio viajan a México en diversas misiones. El otro tercio restante viaja a lugares más remotos para servir.
Armstrong comentó que ha notado un creciente interés por los viajes familiares, y que el sitio tiene un puñado de organizaciones asociadas que se especializan en misiones familiares. Dijo que un viaje misionero familiar puede unir a la familia, algo que según él es difícil de lograr en la cultura actual.
"Aquí la cultura separa a los miembros de la familia llevándolos en todas direcciones", comentó. "Cuando salen juntos al extranjero, o incluso a otras partes de los Estados Unidos, se unen. Tiene el efecto opuesto. Cada uno depende de los demás".
Armstrong dijo que las familias necesitan investigar bien cuando buscan algún viaje. Algunas agencias no aceptan niños pequeños, y otras sí, pero el tipo de trabajo realizado puede no ser adecuado para la edad de los niños.
"Es necesario pensar bien cómo resolver algunos de los problemas y negociar con el grupo para ajustar las actividades a la familia y a los niños pequeños, porque ellos se cansan y necesitan dormir siestas y usted necesita tener la libertad de hacer lo que tenga que hacer", declaró Armstrong. "A algunos grupos no les gusta eso y otros tienen como objetivo la participación familiar".
Él sugiere que las familias busquen los viajes ofrecidos por Internacional Family Missions, Adventures in Missions, World Servants y STEM (Short-Term Evangelical Ministries). Todos son familiares y ofrecen oportunidades especializadas.
En lo que respecta a los Phillips, tienen muchas ganas de hacer otro viaje, posiblemente a México. Para entonces la hermana menor de Matthew, Joy, tendrá la edad suficiente para asistir. También les gustaría regresar a Zambia algún día.
"Amamos a toda esa gente", expresó Susan Phillips. "Es muy cálida y amistosa".
Los Phillips comentaron que el viaje les enseñó que aunque son de diferentes países, están unidos por el mismo Dios. También creen que la presencia de Matthew marcó la diferencia.
"Fue algo realmente especial para nosotros y él aprendió mucho", comentó Phillips. "Pudo ver que lo que le enseñamos de la Biblia no se aplica sólo a nuestra ciudad. Es para cualquier lugar".
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